martes, 5 de enero de 2021

 

EL AMOR EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

Para el hombre que intenta conocerse a sí mismo, el miedo es su primer obstáculo. Y este sea quizás uno de esos tiempos para el hombre y la humanidad entera. El virus aparece y toma la forma de todos los miedos.

Apreciar la belleza, enamorarnos, es la manera de convertirnos en la Presencia Amorosa que salva al mundo de la pandemia. Es la manera que propone Hakomi para acompañar las búsquedas más significativas de un hombre de conocimiento. La búsqueda de uno mismo. Hacer de este ejercicio una práctica, más allá de heroicas pretensiones, ha dado innumerables muestras de ser transformadora.

Es una capacidad olvidada, pero propia de todos los seres humanos. Así fue como, olvidado de ella, he salido a la calle sin siquiera llevar mi vista al cielo o a los árboles. Tan solo enfocado en el hacer o mejor dicho en aquello que había que hacer. Envuelto en pensamientos, ideas, imaginando, anticipando. Apenas un espiar al frío o a la lluvia posibles. Durante años me he perdido de maravillosas fuentes de inspiración, negándome así la posibilidad de influir en mi ánimo de maneras “mágicas”.

Porque esta es mi manera de entender hoy la magia y no es que alguna vez me hubiera interesado el tema. Es que esa magia simplemente ocurrió. Ocurrió el día en que descubrí Hakomi y entendí en un instante, el poder de esta síntesis a la que había llegado Ron Kurtz, el creador del método, al integrar ese estado de la mente más sereno y que llamamos mindfulness, con la atención al cuerpo y el ejercicio del autoestudio.  

Liberarnos de todos los miedos es aceptar al dios del amor como el supremo de todos los dioses. Es reconocer al miedo en su justa importancia sabiendo que es el amor el que reina. Entonces me ejercito en buscar inspiración en todo aquello que me rodea. Y la encuentro. Y me nutro. Y me enamoro. Y me libero del miedo.

lunes, 15 de julio de 2019

Entrenamiento en el Método Hakomi


ENTRENAMIENTO EN EL MÉTODO HAKOMI
NUEVO TALLER – agosto 10 y 11

AQUIETANDO LA MENTE
Mindfulness aplicado
Charla informativa lunes 5 de agosto


         Este taller forma parte del primer nivel de entrenamiento en el Método Hakomi. Parte de la idea de que en este mundo de cambios tan vertiginosos, para trabajar en el autoestudio es necesario bajar la velocidad, calmar la mente y descubrir lo que se interpone en esa posibilidad. Para eso la necesidad e importancia del uso de mindfulness en sencillos ejercicios hechos en forma individual, en parejas y en pequeños grupos.
No se requiere experiencia previa.

“Una atención abierta, relajada, intuitiva es un don sagrado y la mente racional su sirviente leal. Vivimos en un mundo que rinde tributo al sirviente y ha olvidado al don”. 
                                                                                                                       Albert Einstein

viernes, 18 de agosto de 2017

2 ideas

A lo largo de los últimos 30 años de mi vida, me he interesado muy a menudo en dos ideas centrales que parecen acompañar a los humanos en su tránsito por esta vida maravillosa:

el despliegue de la consciencia
y aprender a amar

En mi entrenamiento en Hakomi encontré la posibilidad de explorar estas dos cuestiones esenciales para el desarrollo humano.

Comprendí que de no estar facilitadas estas posibilidades, la diferencia entre los seres humanos y otras especies se me hace muy difícil de apreciar verdaderamente.

continuará


miércoles, 16 de agosto de 2017

Introducción al Método Hakomi

        A partir del 27 de septiembre ofreceremos una serie de 9 encuentros introductorios dirigidos a todas aquellas personas interesadas en este original y poderoso método de autoestudio asistido, como lo llamara su creador, Ron Kurtz.

"La recompensa por este trabajo es simplemente el saber, desde un espacio interior muy profundo, cómo ha llegado uno ahí, a ese momento ... y cómo va uno a continuar."
                                                                  Ron Kurtz 

El método Hakomi está sostenido por dos prácticas relacionales fundamentales: la Presencia Amorosa y Mindfulness, y serán estas dos habilidades el eje central sobre lo que trabajaremos durante estos encuentros.

Para toda información relativa a la participación en estos encuentros por favor escriban a dianaakawie@hotmail.com o a enriquekistenmacher@gmail.com




sábado, 1 de julio de 2017

           Sencillas Prácticas  

             Como practicante Hakomi me siento comprometido en el 
ejercicio de dos sencillas prácticas: Mindfulness y la Presencia Amorosa. El entrenamiento en el método está atravesado por estas dos habilidades de relación esenciales para su práctica. 

        Desde el comienzo del entrenamiento nos ejercitamos en aquietar la mente, en observar lo que sucede cuando ponemos la intención en ir más despacio. Interesados en saber también acerca de aquello que nos distrae en el intento de detenernos. Queremos saber y aprender de todo lo que ocurre cuando nos observamos con esta calidad de atención abierta, sensible, alerta, que no enjuicia, que no critica. Una atención que alimenta ese testigo interesado en conocer cómo es que hacemos lo que hacemos. Esta manera de estar presentes para nosotros mismos se conoce con el nombre de mindfulness. 

        Al mismo tiempo, cuando esta calidad de atención se vuelca hacia un otro, ocurre que podemos reconocer profundamente a la persona, sus fortalezas, su singularidad, su vulnerabilidad, despertando una verdadera aceptación hacia esa persona. Centrados en ese verdadero reconocimiento es como nos convertimos en esa Presencia Amorosa. 

        Con la práctica estas dos habilidades se convierten en hábitos. Nuevos hábitos para revisar viejos hábitos. En esto nos interesamos en Hakomi. En revisar viejos hábitos y las creencias que los sostienen. Y para hacer esto posible lo primero es ejercitarnos en estas habilidades esenciales. Aquietamos la mente y descansamos en ella. Somos compasivos y confiamos en lo que se nos revela. 

        Esto es algo de lo que ocurre cuando estamos de esta manera disponibles para nosotros mismos y los demás: lo que aparece, lo que ocurre tiene visos de verdad, de una profunda comprensión. Algo se siente bien y es todo lo que necesitamos para continuar en nuestra tarea de descubrir. 

        Esta es la manera que elegí para responder a mi curiosidad, a mi interés por conocerme un poco más. Y también para acompañar a otros interesados en el autoestudio. Una manera suave y gentil, que invita a relajarnos y que como el agua busca siempre el camino mas sencillo.            








miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL METODO EXPERIENCIAL HAKOMI
autodescubrimiento asistido, centrado en el cuerpo y basado
 en el uso y la práctica de Mindfulness

        Elegí y compré mi primera corbata al cumplir los 15 años. Azul y llena de pequeños y brillantes budas amarillos. Con el tiempo se convirtió en uno de mis objetos de poder más especiales. Hoy la miro casi todos los días, colgada del picaporte de la puerta de mi habitación, y al hacerlo una emoción particular me toca. ¿Porqué había elegido esa corbata?
35 años más tarde de aquella elección inocente y después de otros varios de una aplicada y perseverante práctica de meditación, me encontraba parado en un nuevo lugar. El camino que se abría era diferente y las señales que aparecían diversas. Mi elección esa vez, me llevó a comenzar mi entrenamiento en el Método Experiencial Hakomi con Ron Kurtz, su creador, en Buenos Aires en el año 1999. En ese entrenamiento supe que a Hakomi también se lo reconoce como "budismo aplicado". Hakomi  fue el lugar nutricio que permitió mi despliegue como persona sensible y también como profesional de la ayuda.

        En la enseñanza y la práctica del Método Experiencial Hakomi (MEH), Kurtz, cual magnífico hechicero, dispone una cantidad de recursos terapéuticos y los tamiza con ese estado de la mente que llamo Atención Plena (mindfulness). La gestalt, el psicodrama, la bionergética y la PNL junto a distintas disciplinas de trabajo corporal como Feldenkrais, Eutonía, Rolfing, Yoga o T´ai Chi, son algunos de los recursos en los que nos hemos ejercitado y formado aquellos que hemos decidido abrazar esta vía regia. Hakomi es como la red del medio mundo para el pescador. Nunca se sabe que nos trae, pero la red es segura y contenedora, finalmente, de lo que queda, elegimos lo realmente valioso para cada uno en ese momento.
Ver a Ron Kurtz en acción durante ese primer entrenamiento fué asistir a la excelencia, aunque mejor aún fué comprobar más tarde que el método no necesita de él para funcionar. Esa fué mi experiencia durante esos días del primer entrenamiento y sigue siendo así después de más de quince años de práctica Hakomi.
Hakomi funciona !!!!!!!!!!!!!!!
"Hakomi propone una excelente manera de aprender las habilidades claves para el desarrollo de la Inteligencia Emocional"
 Daniel Goleman.
         En su libro La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman se pregunta, "cómo hacer para poner inteligencia en nuestra emociones y gentileza en las calles y cortesía y compasión en nuestra vida en común". Nunca supe que buscaba una respuesta y sin embargo, después de ese primer acercamiento al MEH, apareció sin ningún esfuerzo.  Había llegado. Fué una sensación interna de conocer, con certeza, el corazón de este nuevo camino.
El MEH se enseña a través de una serie de talleres y entrenamientos que comienzan poniendo el énfasis en el autoestudio y se mueven hacia el desarrollo de una comunicación más efectiva y de habilidades de relación sostenidas por la Atención Plena (mindfulness).  Hakomi propone vivir de determinada manera. Una manera inspirada en los principios de las más antiguas tradiciones filosóficas y espirituales de Oriente sumados a los últimos avances y descubrimientos en las neurociencias.
Hakomi es autoestudio, autodescubrimiento. Es una gentil invitación a mirar en nuestro interior.” Sus orígenes abarcan desde los vastos mundos de la ciencia, la espiritualidad y la psicoterapia y su práctica se ha mantenido sencilla en los últimos treinta años.”


EL ORIGEN
         Hacia fines de los setenta, Ron Kurtz crea junto a un puñado de colaboradores, un método de psicoterapia aún sin nombre. Este aparece en un sueño, aunque nadie conocía el significado de la palabra. Japonés, chino, no. Hakomi es una palabra de origen Hopi (indios norteamericanos) que quiere decir "quién eres" y en una asepción más amplia "cual es  tu lugar en medio de todos estos reinos".  No hubo que pensar mucho más.

MINDFULNESS (atención plena)
         Es una de las habilidades esenciales del método y uno de los principios que lo sostienen. En los últimos años se ha vuelto usual el reconocimiento hacia la práctica de la meditación y sus beneficios en el campo de la psicoterapia. Hakomi reconocía esto hace treinta años, poniendo especial énfasis en la calidad de mente del terapeuta/consultor.
Entiendo a Mindfulness como ese estado de la mente más abierto, sensible, alerta. Reconozco a Mindfulness como una calidad de atención sin expectativas, que no tiene planes, que no juzga.
El Método Experiencial Hakomi es el método de evocar experiencias en Mindfulness.
Personalmente siento la práctica de Mindfulness como fuente original de la Empatía, la Aceptación Incondicional y la Congruencia, las tres condiciones básicas que propone el Enfoque Centrado en la Persona de Carl Rogers, porque es dentro de este marco conceptual donde se puede ubicar la propuesta de Hakomi.

LA PRESENCIA AMOROSA
         “El uso de Mindfulness me llevó a darme cuenta de la predominante importancia de la seguridad, la no violencia y la experiencia. Establecer un ambiente seguro y una relación de apoyo compasiva, se convirtió en mi prioridad. Esta idea llevó al Método Hakomi hacia la práctica de la Presencia Amorosa, lo que pone al estado de la mente y al corazón del terapeuta como el contexto más grande para el trabajo. La relación sanadora y ese estado de la mente que llamo Presencia Amorosa, son aspectos fundamentales del método.” Ron Kurtz 2003.
"Ver la belleza en el otro se convirtió en una meditación terapéutica, se convirtió en mi manera de convertirme en una Presencia Amorosa."
Ron Kurtz.

En su reciente libro The Mindful Therapist (2010), el Dr Daniel Siegel comienza asegurando como la últimas investigaciones han demostrado que la presencia del terapeuta, en absoluta conexión con aquellos a los que asiste, es de una importancia crucial en los procesos de sanación y en cómo ellos responden positivamente a los esfuerzos del terapeuta. Cualquiera sea la técnica o el método usado por el terapeuta, ha sido demostrado que la relación terapéutica es uno de los más poderosos determinantes del éxito en la terapia (Norcross, Beutler, & Levant, 2005).

El entrenamiento en el Método Experiencial Hakomi y en la Terapia Hakomi es esencialmente auto-estudio, autodescubrimiento, trabajando con el material nuclear de la persona. Es el estudio de nuestra experiencia tal cual es. 

miércoles, 29 de junio de 2016

Una práctica silenciosa
         
                 En mi sueño aparece el interés por la divulgación de esta práctica silenciosa y que algunas tradiciones bien antiguas nombran también como Conocimiento Silencioso. Una práctica que luego de mas de 2500 años ha sido recibida por el sistema y rebautizada como la Revolución del Mindfulness.

Prestar atención a lo que sucede en el momento presente; las sensaciones, los pensamientos, las emociones, los sonidos, las tensiones, las imágenes, los recuerdos, tanto más.
En fin, todo lo que ocurre aquí y ahora, observado con una calidad de atención que no enjuicia ni critica, que tan solo atestigua aquello que percibe desde un lugar neutral, imparcial.

Así es el corazón de esta práctica silenciosa!!!!!!

Una práctica que tiene que ver con la idea de parar el mundo.

Algunas investigaciones aseguran que los seres humanos producimos algo así como unos 80.000 pensamientos por día y que el 80% de ellos se repiten al día siguiente. Te podrías preguntar si habría algún beneficio en saber cuales son esos pensamientos? Tendría algún sentido? También sabemos que el hombre genera más información en 2 horas, sí en 2 horas, que la acumulada en toda la historia de la humanidad hasta el año 2003. Cómo?

Y toda esta información es procesada por el mismo equipo, nuestro mismo cuerpo, nuestro mismo cerebro.

Más que nunca, la necesidad de parar, de detenerse a observar que sucede en medio de tantos cambios vertiginosos, es una necesidad de supervivencia. 

Básicamente, los seres humanos somos seres perceptores. Percibimos. Y más que nunca, esta capacidad natural de percibir está siendo condicionada por kilos y kilos de información dura que a cada instante nos está invitando a elegir casi entre la vida y la muerte en cuestión de segundos.

La Revolución del Mindfulness aparece como antídoto natural y esencial para enfrentar toda esta crisis de superabundancia de información.

Mindfulness es atención plena al momento presente. Mindfulness es conciencia plena ante lo inevitable del cambio. Mindfulness es presencia mental ante el caos de efectos especiales que produce nuestra sociedad post moderna.

Sin embargo, detenerse no es tan sencillo. Para muchas personas pensar en parar por 20 minutos suena como algo imposible. Permanecer en quietud y en silencio parecería ser un hecho alcanzable sólo en nuestra imaginación.

Y es precisamente de esto lo que se trata la experiencia de Mindfulness. Parar y observar que sucede cuando paramos. Se trata de permitir. De soltar nuestra ideas de que este momento debería ser de determinada manera, de mirar nuestros hábitos de funcionamiento de una manera deliberadamente desapegada. Sin intervenir, sin modificar nada, como simples testigos de toda la actividad presente. O como me gusta decir, como testigos privilegiados de todo lo que ocurre y de todo lo que quiere ocurrir también; nuestros impulsos, nuestros patrones de funcionamiento habituales, nuestros estilos y maneras de estar en el mundo. 

Y para qué quiero hacer todo esto? Para qué habría de querer parar?

Porque quiero conocer acerca de mí. Porque quiero aprender acerca de qué es lo que hago y de cómo hago lo que hago. Porque quiero saber qué de todo eso que hago puede estar provocando un sufrimiento innecesario en mi vida. Y cambiar. Porque las personas podemos cambiar.

Y porque este momento de la humanidad, tal vez como nunca, nos está pidiendo que nos detengamos a mirar qué está ocurriendo. En calma. En quietud. En silencio.

Estar verdadera y completamente presente aún por el momento más breve, es estar vulnerables, porque hemos llegado al punto en el que el obstáculo que construye el miedo entre nosotros mismos y los otros se disuelve. Es aquí que el corazón deja de esconderse y la respuesta inherente llamada compasión aparece.
Sin pensar.

Gran parte de los conflictos humanos surgen de la manera en que entendemos el funcionamiento del mundo. Por eso el trabajo de afinar nuestra percepción es una tarea de supervivencia.