jueves, 10 de septiembre de 2015

           Una de las razones por las que me ejercito en la práctica de mindfulness, está relacionada con la idea de que para estudiar mis experiencias, para intentar saber cómo estoy funcionando, es importante hacerlo desde un estado mental calmo, sensible, abierto y compasivo, características propias de una mente entrenada en el uso y la práctica de mindfulness.

Observar mi experiencia desde ese estado de atención me permite acceder a más información, ver con más claridad y responder más efectivamente a lo que la situación requiera.

Como practicante Hakomi, como acompañante de personas en sus procesos de crisis, búsqueda y desarrollo personal, considero esencial la práctica de mindfulness para el despliegue de todo el potencial que surge del encuentro, para preparar el espacio creativo y contenedor y para que lo que ocurra pueda ser recibido en un ambiente de seguridad y confianza.

La inspiración, lo nutricio, surgen de ese espacio.


viernes, 7 de agosto de 2015

EL METODO HAKOMI EN EVOLUCION


Hakomi es un método de autoestudio asistido, y es autodescubrimiento también.

Y entiendo por autoestudio la capacidad humana de observarse y reflexionar acerca de uno mismo. En Hakomi nos interesa averiguar de qué manera hemos estado funcionando hasta hoy, y si es que esa manera nos parece apropiada o si es que queremos introducir algunos cambios en ella para nuestro beneficio y el de todas nuestras relaciones. Queremos saber acerca de los cuentos que nos hemos estado contando desde hace tantos años y si es que todavía esos cuentos se ajustan a este momento de nuestras vidas o si quizás haya llegado el instante de escribir un nuevo cuento acerca de nosotros y nuestra manera de ver el mundo.

Quienes continuamos nuestro entrenamiento en el Método Hakomi Refinado, como lo llamara su creador Ron Kurtz en la última de sus versiones, asistimos a las personas interesadas en revisar sus modos de funcionamiento, sus estilos y las creencias que sostienen estos comportamientos. Así es como conformamos esta definición de autoestudio asistido.

En Hakomi partimos de la idea de que para observarnos es conveniente aquietar la mente y para esto utilizamos mindfulness. La idea de aquietar la mente mediante el uso de mindfulness no es exclusiva del Método Hakomi sino que es tomada de tradiciones filosóficas y espirituales muy antiguas, como el budismo y el taoismo.

También comprendemos la necesidad de acompañar al cuerpo, con sus sensaciones, sus tensiones, y de trabajar en una estrecha relación con él. Porque no existe una separación entre cuerpo y mente. Este es uno de aquellos cuentos que hemos escuchado durante tanto tiempo y que hoy estamos reescribiendo. Somos uno, no estamos separados ni divididos. Somos Cuerpo, Mente y Espíritu unidos. 

Entonces aquietamos la mente “sintiendo” el cuerpo y atendiendo a toda la actividad mental y emocional que ocurre. Queremos aprender de todo ello para enterarnos “cómo es que hacemos lo que hacemos.”

Hakomi, autoestudio asistido.

por Enrique Kistenmacher

jueves, 6 de agosto de 2015

EL MÉTODO HAKOMI EN EVOLUCIÓN II
Por RON KURTZ

        Hace algunos años comencé a mirar a este trabajo como autoestudio asistido. Esta visión es totalmente diferente a la que tiene la psicoterapia tradicional. Yo llamaría a Hakomi como el Método de Auto Estudio Asistido basado en el uso de mindfulness.

En este marco, está muy cercano a los principios del budismo y el taoísmo, que estaban a su vez en mi inspiración original. Como auto estudio asistido, este trabajo es fundamentalmente diferente de aquellas prácticas que tienen su origen en la medicina y que se ubican en ese mismo paradigma médico.

Este método puede ser parte de cualquier método de psicoterapia, pero es mucho más que terapia. Es parte de la aventura humana de entendernos a nosotros mismos, de liberarnos del sufrimiento innecesario, causado por el desconocimiento de quienes somos y de cómo el mundo se sostiene unido. Es el camino elegido por aquellos que hacen el esfuerzo de ir más allá del recuerdo de nuestras heridas y nuestras falsas creencias y de recuerdos que permanecen sin ser revisados en nuestra mente y en el cuerpo. Es parte del esfuerzo sostenido por sanar viejas heridas, de despertar de comportamientos automáticos que nos alejan de nuestro destino de libertad inevitable.

Cualquiera que sea capaz de detenerse unos pocos minutos, no tendrá problemas para involucrarse con la idea del autoestudio y el uso de este método. Asistir en este proceso es muy estimulante y al alcance de cualquier persona que quiera tomarse el tiempo de aprender este método.

lunes, 27 de julio de 2015

El Método Hakomi - Los principios 


del libro EL METODO EXPERIENCIAL HAKOMI, Psicoterapia centrada en el cuerpo, de Ron Kurtz

25 de junio de 2012 a las 20:32
El Método Hakomi se arraiga en un conjunto de principios que reflejan lo que se ha dado en llamar “cambio de paradigma”. El trabajo no es sino una inspirada expresión de esos principios. Nuestros métodos y técnicas, las relaciones que desarrollamos con nuestros clientes y con cada uno de nosotros, son expresiones de estos principios, a escala, por así decir, para que correspondan a cada tarea y momento del trabajo. Tratan de la holística, de la unidad y del universo participativo; se trata de relaciones ; se trata de la naturaleza de los seres vivientes y de sus diferencias con el mundo material y mecánico. Tratan de la realidad de la consciencia y su lugar en la terapia. Tratan de la efectividad de la no-violencia. Son el corazón del trabajo y el refugio de los terapeutas perdidos.

Mi más importante preocupación como maestro de Hakomi, es que mis estudiantes comprendan los principios y trabajen en base a ellos. Eso es lo que hace que su trabajo sea limpio y efectivo. Invito y aliento a mis estudiantes a que conviertan a los principios en un parte sólida de su naturaleza y del modo cómo trabajan, que permitan que los principios den información a cada aspecto de su proceso: aprendizaje, desarrollo personal y práctica terapéutica. Los principios son un mundo, y tienen tanta relación con nuestro crecimiento como seres humanos plenos como con el hacer terapia; tanta relación con la terapia como con el universo o cómo cocinar un pescadito o encontrarse con otra alma humana.

Los Principios son la parte más importante del conocimiento de la terapeuta. Cuando nos referimos a las terapeutas o a las estudiantes, lo hacemos pensando en personas que trabajan basándose en los principios. Trabajar con los principios significa incorporar los principios como base inconsciente de la manera como uno se acerca a la terapiay actuar continuamente desde esa actitud mental.

Cuando trabajo con personas, trabajo desde esa parte mía que conoce y vive en base a los principios. Se percibe como un estado alterado de conciencia.

Estar con los principios- que dicho sea de paso no implica ningún esfuerzo una vez que uno se rinde ante ellos – es prácticamente todo en nuestro trabajo. Los principios son parte de una actitud emocional que aprecia la libertad y vitalidad del otro, y nace de una consciencia que entusiastamente hace un seguimiento de todo lo que el otro expresa. Esa consciencia y esa actitud emocional so percibidas por las partes más profundas del otro, ganando la cooperación del inconsciente. Co ello el trabajo se hace infinitamente más sencillo. Carecer de principios escomo trabajar a ciegas.

La mayor parte de las personas que vienen a estudiar Hakomi lo hacen con un sentimiento de hermandad hacia el trabajo. Después de escuchar acerca del mismo o después de verlo, dicen “yo sabía que estaba trabajando bien”, “yo trabajo así”, “simplemente no tenía palabras para eso”, “se siente como algo conocido”. Están relacionándose mayormente con los principios. En realidad no conocen el método ni las técnicas, pero hay algo que les cae bien, algo que parece familiar. Es su apreciación de los principios en acción. Para estas personas, aprender el trabajo será fácil y agradable.

Estudiamos los principios en el entrenamiento, aprendiendo a incorporar cada uno de ellos como parte de nuestro trabajo. Los usamos y practicamos y finalmente, los transformamos en un aspecto fundamental de nuestras vidas. Estar con los principios nos libera para vivir confortable y creativamente.
A medida que los incorporamos, los usamos sin esfuerzo, sin necesitar pensamientos especiales. Nos podemos sentir confortables ya que lo que hagamos sólo será una ayuda y no hará daño. Ese sentimiento nos da la libertad para ser más creativos. La terapia no es simplemente un trabajo. Esta idea no dice nada acerca de la terapeuta como instrumento, como artista o como sanadora. La terapia es curación. El conocimiento de los principios nos arraiga en muchas tradiciones poderosas y libera nuestro potencial para ser útiles a los demás.

La ciencia no es completa, especialmente en el dominio de la mente. La psicoterapia confinada a una imagen de sí misma como quehacer científico también es incompleta. Nuestra terapia no es simplemente método y técnica. En el corazón de todo está el espíritu del trabajo.

1- Principio de Organicidad – Sistemas vivientes

La psicoterapia es curación y la curación sólo ocurre en seres vivientes. Sólo los sistemas vivientes se curan a sí mismos. La curación es un acto de re-creación de sí mismo. Un ser no puede curar a otro. La curación sólo ocurre a seres vivientes. El médico ayuda pero no cura. Tiene que esperar y ver si se ha curado su paciente. Sólo puede ayudar u obstaculizar su curación. El principio de organicidad pone la curación y el control en manos de la persona y de la relación persona-terapeuta. El crecimiento de la persona y su desplegarse, sus respuestas y resoluciones, sus terminaciones y nuevas direcciones, están todas en su interior. La terapeuta está allí para ayudar a manejar el proceso que atraviesa la persona para llegar a ese punto y lograrlo.

Cuando uno asume el principio de la organicidad, uno busca y sigue los procesos naturales. Uno no impone una estructura ni una agenda a los procesos, sino más bien busca las fuentes del movimiento y del crecimiento para apoyarlos. Es tan simple como dejar que la persona tenga el tiempo, luego de cada interacción, para hacer su próximo movimiento, seguir sus propios intereses y dirección, en lugar de preguntar, por ejemplo algo que me interesa a mí. Al reconocer que los sistemas orgánicos tienen sus propios caminos y propósitos y que resistirán a los intentos de forzarlos a ir en direcciones que no quieren tomar, hemos encontrado una manera de ir con las defensas y apoyar el crecimiento en lugar de obstaculizarlo. El hacerse cargo es la técnica, pero la actitud de aceptación de la dirección propia del otro es lo que establece el escenario.

En general, el principio de organicidad afirma nuestro respeto a la vida y nuestra fé en la capacidad autocurativa del individuo. Crea una atmósfera de libertad, auto-determinación y responsabilidad para la persona y permite a la terapeuta actuar y sentirse más como sanadora que como mecánica. También trabaja mano a mano con los dos siguientes principios: Mindfulness (atención plena), que reemplaza el esfuerzo físico como fuente de cambio, y la No-violencia que llama “copartícipe” al otro.


2- Principio de Mindfulness – Camino a la consciencia

Mindfulness es, a la vez, un principio y un estado de conciencia. Como principio es parte de las tradiciones meditativas y contemplativas. Mindfulness comienza por elegir el saborear al hacer, el darse cuenta cómo uno es tocado y movido en la consciencia, como uno organiza su experiencia. Mindfulness es parte de una tradición que reconoce la realidad de la consciencia, sea esta tanto o más real que la materia. También reconoce la organicidad, la apertura y la sensibilidad y permite que la sabiduría interna del otro engendre el cambio a través de la percepción en lugar del esfuerzo.

La manera como usamos Mindfulness en Hakomi puede denominarse meditación asistida. En la terapia el mayor resultado emerge del permitirse estar con la experiencia más tiempo, antes de seguirla “inmediatamente con reacciones emocionales, discernimientos, reflexiones y acciones intencionadas”. Se trata de permitirse permanecer un poco más con la experiencia, recogiendo información y permitiendo que las cosas ocurran por sí solas. Los sistemas vivientes altamente complejos como nosotros los humanos, organizan sus percepciones y acciones alrededor de imágenes y creencias (ideas) centrales o nucleares. Uno de los principales objetivos del proceso terapéutico es traer a la consciencia este material organizador, estudiarlo y entenderlo. Mindfulness, en tanto estado de conciencia, es la herramienta que utilizamos para llevar adelante esa tarea.

El camino hacia Mindfulness es la atención centrada en el momento presente. Mindfulness es “intencionalmente pasiva”. Deliberadamente decidimos observar la experiencia presente sin interferir en ella. En esta actitud receptiva, si la adoptamos por sólo unos momentos por vez, podemos lograr una visión interior muy enriquecedora.


3- No-Violencia -  Reverencia a la vida

La no-violencia es un reconocimiento práctico de la organicidad. Es la política de ir con la fibra, de quedarse con lo natural, porque eso es lo que funciona. Si uno va contra la fibra, si uno usa la fuerza contra un ser viviente, invita resistencias. En el Taoísmo existe el principio del Mutuo Surgimiento. Se refiere a que los opuestos son necesarios. Por ejemplo, el momento en que naciste, tu muerte se hizo posible. O, sigue comiendo ese maní salado y pedirás otra cerveza. En la terapia es lo siguiente: si usas violencia, encontrarás resistencia.

Cuando uno cree saber lo que es mejor para el otro, eso es violencia. Es lo opuesto a la organicidad. Si una terapeuta formula preguntas para obtener más información para sí misma, muchas veces interrumpiendo a la persona, eso es violencia. Violencia en la terapia es el no aceptar a la persona como la totalidad que ella es, una persona con su propia historia, sus propias ideas, imágenes, necesidades, capacidades, deseos, cadencias. Violencia es estar demasiado atrapado en uno mismo y en la agenda propia para llegar a ser realmente curativo para el otro.

La no-violencia nace de una actitud de aceptación y de atención activa al modo natural en el que se desenvuelven los eventos. Trabaja mano a mano con Mindfulness que nos ayuda a comprender sin interferir. Toma mucho tiempo para aprender. Es por supuesto un credo básico tanto para el budismo como para el cristianismo, ambas corrientes de pensamiento de largas tradiciones y que han dejado muchas cosas escritas.

En la terapia vemos cómo opera la no-violencia, de muchas maneras; una de ellas es nuestro trabajo con lo que llamamos “defensas”. Prefiero considerarlas como “el modo de manejar la experiencia”. El estilo de manejo del que hace uso la persona, después de todo, representa los mejores esfuerzos que hace él o ella para manejar el dolor y el miedo real en muchas situaciones; este estilo es una parte vieja y valiosa de las herramientas que tiene para manejar su mundo. Nuestro apoyo a ese modo de manejar sus cosas, demuestra un profundo respeto por la totalidad de la persona.

Otra forma en que opera la no-violencia es poniendo énfasis en la experiencia en lugar de ponerlo en los consejos e interpretaciones. No estamos para resolver problemas ni para decirle a las personas quién es. Nuestra responsabilidad consiste en ayudar a que la persona logre alcanzar ciertas experiencias claves, experiencias que no ha tenido antes, experiencias que le enseñan lo que es posible para él o ella. Al ganar la colaboración del inconsciente y siguiendo el ritmo y proceso de la persona, creamos una situación en que las experiencias, que deben y quieren manifestarse, ocurran de manera natural. Cuando nos limitamos a dar soporte, la persona hace el trabajo que tiene que hacer; si siente que ha sido su logro es señal de nuestro éxito.


4- Integración Cuerpo-Mente

La mente y el cuerpo se influyen entre sí. Interactúan. En la terapia tratamos de trabajar constantemente en la interfase “cuerpo-mente”. Trabajamos con la interacción entre la creencia y la experiencia, imagen y emoción. A veces trabajamos focalizando nuestra atención sobre la experiencia corporal y buscamos identificar los significados o creencias. A veces poniendo énfasis en las creencias o significados y estudiamos las experiencias evocadas. Alternamos una dirección con la otra, cruzando constantemente y permaneciendo tan cerca como sea posible en la interfase “cuerpo-mente”.


5- Unidad – Universo Participativo


La unidad tiene que ver con la pertenencia, con el ser parte de; tiene que ver con el escuchar y ser escuchado. La Eutonía, el Método Feldenkrais, la osteopatía, la acupuntura y la terapia gestalt son buenos ejemplos. Sea que hablemos de personas que constituyen una familia, de músculos que se unen para crear movimientos, de órganos que se armonizan para crear un cuerpo saludable, o pensamientos, ideas, impulsos, planes, sentimientos y memorias que se unen para crear un yo único, todos estos sistemas nos hablan de unidad e integración. Para estudiar estos sistemas exploramos el modo como permiten y apoyan la comunicación entre las partes y, a la inversa, cómo colapsan, sufren y mueren en la medida en que la comunicación se quiebra y se detiene.

La tradición religiosa oriental sostiene que la unidad es real y que la noción de que seríamos entidades separadas es una ilusión. La ilusión primaria y más destructiva es la falsa distinción entre el sí mismo y el otro. Se trata de que uno percibe y vive una separación básica. Esa es la mentira primaria.

Los terapeutas trabajan para que las partes se comuniquen, trátese de miembros de una familia, el cuerpo y la mente o partes de la mente. Ayudar a alguien , induciendo a esas partes a que salgan de sus escondites, ayudándolas a que hablen de una manera abierta y directa, es un arte lleno de destreza muy especiales. Cuando el diálogo tiene lugar en un contexto de seguridad e interés mutuo, como ocurre en las relaciones curativas, las posibilidades de la integración son mucho mayores.
Y el impulso a la unidad es la fuerza curativa. El proceso de comunicación organiza las partes en un todo. Esa es la curación.

El principio de unidad afirma que el universo es fundamentalmente una red de relaciones en la que todos los aspectos y componentes son inseparables del conjunto y no existen aisladamente. Al llamar nuestra atención sobre algunos aspectos de nosotros mismos y de otros que están aislados y en conflicto, estamos abrazando la unidad. Cuando nuestro camino es la aceptación y la curiosidad; cuando nuestro objetivo es unir todos los aspectos de la persona: mente/mente, mente/cuerpo, yo/universo; cuando sabemos que como parte de nuestro ser estamos conectados el uno con el otro y a este mundo, estamos abrazando la unidad. Ese conocimiento es el poder curativo de este trabajo.

miércoles, 24 de junio de 2015

METODO EXPERIENCIAL HAKOMI

 un método de autoestudio asistido, centrado en el cuerpo y basado en el uso 
y la práctica de Mindfulness.


                   Tenía 15 años cuando compré mi primera corbata. Azul y llena de pequeños y brillantes budas amarillos. Con el tiempo se convirtió en uno de mis objetos de poder más preciados. 

¿porqué había elegido esa corbata? 

35 años más tarde de aquella elección inocente y después de otros varios de una aplicada y perseverante práctica de meditación, el camino que se abría era diferente y las señales que aparecían diversas. Mi elección esa vez, me llevó a comenzar el entrenamiento en el Método Experiencial Hakomi (MEH) con Ron Kurtz, su creador, en Buenos Aires, en el año 1999. En ese entrenamiento supe que a Hakomi también se lo reconoce como "budismo aplicado". Así fue como Hakomi se convirtió en ese lugar nutricio que permitió mi despliegue como persona sensible y también como profesional de la ayuda. 

Fue por ese entonces que recordé por primera vez aquella corbata, que todavía me acompaña.

En la enseñanza y la práctica del Método Experiencial Hakomi, Kurtz, cual magnífico hechicero, dispone una cantidad de recursos terapéuticos y los tamiza con ese estado de la mente reconocido como Atención Plena (mindfulness). La gestalt, el psicodrama, la bionergética, la PNL, junto a distintas disciplinas de trabajo corporal como Feldenkrais, Eutonía, Rolfing, Yoga o T´ai Chi, son algunos de los recursos en los que nos hemos ejercitado y formado aquellos que hemos decidido abrazar esta vía regia. Sin dudas que ver a Ron en acción durante ese primer entrenamiento fué asistir a la excelencia, aunque mejor aún fué comprobar más tarde que el método no necesita de él para funcionar. Esa fué mi experiencia durante esos días del primer entrenamiento y sigue siendo así después de más de diez años de práctica Hakomi.

Hakomi funciona !!!!!!!!!!!!!!! el método es el maestro!!!!!!!!!!!!!!!

"Hakomi propone una excelente manera de aprender las habilidades claves para el desarrollo de la Inteligencia Emocional", Daniel Goleman.

                 En su libro La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman se pregunta, "cómo hacer para poner inteligencia en nuestra emociones y gentileza en las calles y cortesía y compasión en nuestra vida en común". Después de ese primer acercamiento al MEH, la respuesta a esa pregunta apareció sin ningún esfuerzo.  Había llegado. Fué una sensación interna de conocer, con certeza, el corazón de este nuevo camino que estaba eligiendo.

El origen    


                     Hacia fines de los años setenta, Ron Kurtz crea junto a un puñado de colaboradores, un método de psicoterapia centrado en el cuerpo pero que no tenía nombre. La palabra Hakomi aparece finalmente en un sueño de Ron, aunque nadie supo en ese momento su  significado. Era japonés, chino, iddish? no!!!!!!!!!!!!!!!!!! Finalmente supieron que Hakomi era una palabra de origen Hopi, indios norteamericanos, y que quiere decir "quién eres". En una acepción más amplia, su significado es "cual es  tu lugar en medio de todos estos reinos".  No hubo que pensar mucho más, había nacido el Método Hakomi de Psicoterapia Centrado en el Cuerpo. Este fué el primer nombre reconocido del método.

El entrenamieniento en el Método Experiencial Hakomi  


              El MEH se enseña a través de una serie de talleres y entrenamientos que comienzan poniendo el énfasis en el autoestudio y se mueven hacia el desarrollo de una comunicación más efectiva y de habilidades de relación sostenidas por la Atención Plena (mindfulness). Los primeros cuatro talleres con los que comienza el entrenamiento en el método son: PRESENCIA AMOROSA,     AQUIETANDO LA MENTE, COMUNICACION EMOCIONAL y RELACIONES QUE SANAN. Mediante sencillos ejercicios, estos talleres dan a sus participantes la oportunidad de comprender y trascender las creencias limitantes y los comportamientos habituales. Se ofrecen tanto al público en general como a profesionales psiquiatras, psicólogos, médicos, terapeutas, counselors y a todas las personas interesadas en la salud y el bienestar y en esta original manera de auto conocimiento, que permite revelar nuestros propios modelos de conducta y, por sobre todo, nuestra manera de "estar en el mundo". En mi experiencia personal, los talleres me mostraron la manera práctica de contactarme con mi propio potencial para ofrecer a las personas un mayor repertorio de posibilidades a la hora de enfrentarse con la intensidad de su experiencia emocional.

Hakomi propone vivir de determinada manera. Una manera inspirada en los principios de las más antiguas tradiciones filosóficas y espirituales del Budismo y el Taoísmo, sumados a los últimos avances y descubrimientos en las neurociencias. Hakomi es autoestudio, autodescubrimiento. Es una gentil invitación a mirar en nuestro interior. Sus orígenes abarcan desde los vastos mundos de la ciencia, la espiritualidad y la psicoterapia y su práctica se ha mantenido sencilla en los últimos treinta años.

ATENCION PLENA (Mindfulness)   

                    Es la herramienta fundamental del método y uno de los principios que lo sostienen. En los últimos años se ha vuelto usual el reconocimiento hacia el uso de la meditación y sus beneficios en el campo de la psicoterapia. Hakomi reconocía esto hace más de treinta y cinco años, poniéndo especial énfasis en la calidad de mente del terapeuta/consultor. Entiendo a la Atención Plena como ese estado de la mente más abierto, sensible, alerta. Reconozco la Atención Plena como una calidad de atención sin expectativas, que no tiene planes, que no juzga. Observar qué surge desde nuestro interior, sin juicios, sin planes, es la esencia del Método Hakomi y el camino hacia una sanación más profunda.

El Método Experiencial Hakomi es el método de evocar experiencias en el estado de Atención Plena. Personalmente siento la Atención Plena como fuente natural de la Empatía, la Aceptación Incondicional y la Congruencia, las tres condiciones básicas que propone el Enfoque Centrado en la Persona de Carl Rogers, porque es dentro de este marco conceptual donde se puede ubicar la propuesta de Hakomi.

LA PRESENCIA AMOROSA


                  "El uso de la Atención Plena me llevó a darme cuenta de la predominante importancia de la seguridad, la no violencia y la experiencia. Establecer un ambiente seguro y una relación de apoyo compasiva, se convirtió en mi prioridad. Esta idea llevó al Método Hakomi hacia la práctica de la Presencia Amorosa, lo que pone al estado de la mente y al corazón del terapeuta como el contexto más grande para el trabajo. La relación sanadora y ese estado de la mente que llamo Presencia Amorosa, son aspectos fundamentales del método", Ron Kurtz 2003.


"Ver la belleza en el otro se convirtió en una meditación terapéutica, se convirtió en mi manera de convertirme en una Presencia Amorosa." Ron Kurtz. 

             En su reciente libro The Mindful Therapist (2010), el Dr Daniel Siegel explica como las últimas investigaciones han demostrado que la presencia del terapeuta, en total conexión con aquellos a los que acompaña, es de una importancia crucial en los procesos de sanación y en como aquellos responden positivamente a los esfuerzos del terapeuta. Cualquiera sea la técnica o el método usado por el terapeuta, ha sido demostrado que la relación terapéutica es uno de los más poderosos determinantes del resultado exitoso en la terapia (Norcross, Beutler, & Levant, 2005).

Ron Kurtz había llegado a la misma conclusión desde un lugar de profunda percepción y puso todo el énfasis en el cultivar la presencia del terapeuta. Ahora, 20 años más tarde veía reconocida y confirmada su intuición desde el campo más avanzado de las neurociencias. Hakomi propone mirar en nuestro interior, aprender de uno mismo, aceptar nuestras tantas partes tal cual son, permitirnos ser guiados por nuestra sabiduría interior en todas sus expresiones, y que cualquier cambio ocurra naturalmente, desde adentro hacia afuera.  Hakomi es como la red del medio mundo para el pescador. Nunca se sabe que nos trae, pero la red es segura y contenedora, el pescador confía en ella. Podemos descansar en Hakomi. Nada de lo que surja desde esa calidad de presencia puede estar equivocado, nada puede estar mal. La intención es crear la experiencia de una mayor libertad de elección y despojarnos del sufrimiento innecesario a través del conocimiento más profundo de uno mismo.

Impermanencia  

            Cuando ya creía que le había dado forma final a este artículo sobre el Método Hakomi, ocurió lo inesperado. Ron Kurtz, su creador, había muerto a los 75 años. De pronto, todo tomó una dimensión distinta, imposible de explicar. Había muerto mi maestro, se había ido la persona que había sabido ver profundamente adentro mío y que me había rescatado en ese acto tan sencillo de ver. Ahora, esta nota también se transforma en mi homenaje. Hubiera querido otra oportunidad de compartir con vos Ron. Disfrutar de tu presencia inspiradora y de esa maestría única que brilla acompañando a las personas que se entregan confiadas a la experiencia. Tu legado es más que un método. Es una propuesta que "nos ofrece caminos practicables hacia la felicidad" (gracias Carmen Senosian). Estoy triste, muy triste y muy agradecido de formar parte de tu historia, de que estés en la mía. Celebro tu hermosa vida querido Ron.

En estos últimos años, Ron, como era su costumbre, actualizaba el método constantemente y había llegado a una nueva versión a la que había dado en llamar Refined Hakomi Method. Su traducción al español podría entenderse como El Método Hakomi Refinado.

Esta es una definición del nuevo Método Hakomi Refinado en sus propias palabras: "El Método Hakomi, puede ser presentado como autoestudio asistido basado en el uso y la práctica de la Atención Plena (mindfulness), y podría ser parte de cualquier método de psicoterapia. Sin embargo, es mucho más que una terapia. Hakomi es parte de la tarea universal humana por entendernos a nosotros mismos, para liberarnos del sufrimiento innecesario que causa el desconocimiento de quienes somos y de cómo se sostiene el mundo". Ron Kurtz.

Que así sea!

TESTIMONIO DE JUANA BICERRATEA. EN SU SEGUNDO MODULO DE ENTRENAMIENTO EN EL METODO HAKOMI EN D.F. MEXICO. NOVIEMBRE DE 2010." DESPUES DE LA PRIMER REUNION DE HAKOMI , SALI A UN MUNDO REAL  Y SALI  " AMOROSAMENTE MADREADA "  Y BUENO, EL PROCESO DE INTEGRACION A LA VIDA COTIDIANA  SIGUE SIENDO UN PROCESO DE ACOMODOS Y REACOMODOS Y DE DESPEDIDAS. SIENTO QUE HAKOMI ES UN CAMBIO DE VIDA Y DE INTERESES PARA MI. ESTA SIENDO UN PROCESO DE CAMBIO DE ESTRUCTURAS, QUE LLEVAN TODOS ESOS INGREDIENTES DE MI " HUMANIDAD", MIEDOS ,TRISTEZAS, ROMPIMIENTOS. LO MARAVILLOSO ES QUE EN HAKOMI ENCONTRE EL APRENDER A AMARME Y CUIDARME Y PROTEGERME, ME PONGO EN ATENCION PLENA Y ME ESCUCHO,  Y ESTO ES HERMOSO".

Enrique Alberto Kistenmacher 11-01-11